Letras
AMA (Jabalina, 2002)
1. Buenos días, tristeza
Llegado ese momento en que todo da igual y en lo que a uno respecta mucho más, tenemos la certeza de ir hacia atrás, pero importa poco cuál sea la verdad. Cuando te encuentras solo, solo de verdad, el recuerdo no acompaña, te hunde más, pero siempre olvido acordarme y no consigo evitar que llegue la invasión. Miro hacia adelante y no te logro ver, y no sé si no existes o es que no veo bien. Si dieras un indicio, alguna señal, alguna pista nueva, algo que abrazar… Así que por ahora vamos a empezar por comenzar de cero y ya se verá. No tengo más remedio, no me queda ya más que arrancar de nuevo, si puedo arrancar.
2. Allá se va
Allá se va caminando, se va pensando, ¿qué pensará? Y yo me quedo aquí mirando y preguntando qué pasará. Vemos que se abre la tierra, cada uno a un lado, cada vez más, y la brecha va creciendo y decreciendo la intensidad. Cada vez que lo intentamos pasa algo y fracasamos, cada vez que lo intentamos es peor. En las callecitas blancas yo te esperaba, yo te esperé. Por el patio de la escalera yo te espiaba, niña morena. Con mi espada de madera y mi coche de carreras y con una vida entera por investigar, con mi espada de madera y mi coche de carreras y con una vida entera por investigar. Allá se va caminando, se va llorando, ¿por qué será? Y yo me quedo aquí mirando sin hacer nada más que mirar.
3. Los caminos y las montañas
Por pasadizos y túneles me pierdo, me extravío del camino de vuelta, voy por tierra descubierta, voy a duras penas. Miro desde abajo las rocas y las nubes con sus formas: hoy no habrá ninguna estrella que me guíe en esta senda. Voy al extremo norte, voy hacia el horizonte si lo puedo alcanzar. A lo largo de este río, a lo largo de este valle, en las ramas suena el aire y en las hojas del camino, y yo aquí, aquí en la orilla, entre piedras resbaladizas. Y llega la noche en bandada, y llega la noche cerrada, ¿qué voy a hacer? Aparece la fatiga, grietas en la confianza, las fisuras que se agrandan en esta inmensa oscuridad ¿Habrá alguna huella que me indique cuál es la senda? Voy al extremo norte, voy hacia el horizonte.
4. Círculo y cuadrado
Mientras pensaba qué conservar, mientras sacaba cajas de atrás, iba intentando no recordar y me iba metiendo cada vez más. Esperando por esperar sin saber bien qué espero en verdad, yo no sabía qué iba a encontrar; guardaba todo y volvía a empezar. Tanto me lo pregunté pero no he llegado a nada; no he sabido decir qué fue. No quedan piezas para arreglar algo tan viejo que no sirve ya y, aunque me engañe, ya sé que no veré unirse la división. Mientras pensaba qué conservar, mientras sacaba cajas de atrás, decidí dejarlo estar; ya habrá otro momento ideal.
5. Ahora que todo va bien
Ahora que todo va bien, bueno, más o menos bien, da miedo continuar, no se vaya a estropear y volvamos a empezar donde lo dejé. Así no hay forma, ya lo sé, pero qué le voy a hacer si esto me lo sé, si una vez y otra también, más bien antes que después, me veo como empecé. Ahora que todo va bien, bueno, más o menos bien tú te pones a pensar… Y quién te manda pensar con lo que hay por disfrutar si no miras más allá… Así no hay forma, ya lo sé, pero qué le voy a hacer si esto me lo sé. Yo tampoco sé decir si algún día tendrá fin, si me recuperaré. Ahora que todo va bien me preguntan qué seré dentro de diez años. Y ya estamos otra vez donde yo no quiero ir y no hago más que volver. Y ya estamos otra vez reviviendo sin querer, reviviendo cómo fue. Y ya estamos otra vez donde yo no quiero ir y no hago más que volver. Y ya estamos otra vez reviviendo sin querer, reviviendo cómo fue. Y una vez y otra también, más bien antes que después, me veo como empecé.
6. Mi punto débil
Si decidiera en serio quedarme como muerto, dejar pasar el tiempo, no hacer más, ¿tú crees que variaría el resultado neto de cuando no estoy quieto y voy sin parar? ¿Importa realmente que esté o no presente si todo esto tiene igual final? Irremediablemente ocurre lo de siempre y eso a la larga cansa, llega a agotar. Porque ya no queda nada, ni un solo movimiento que no haya intentado yo por ti y por mí. Y si después de todo me dices que no hay modo de comenzar de nuevo al fin te creeré. La vida que llevamos nos cambia de repente, sólo lo vemos claro de forma intermitente. No queremos darnos cuenta de que aquello acabó ya y, después, sin enterarnos, nos sorprende el final. Llevo tanto caminando, cuánto tiempo llevo andando… ¿Me he pasado ya de largo o es que no llegué…? Cuánto dura el viaje y qué largo es el camino… He perdido orientación y no sé dónde estoy.
7. Conjunto vacío
Por ti dejé todo, por ti me lancé al mar, salté al vacío, por ti dejé todo atrás. Me hiciste ver el mundo de otra forma, me hiciste sentir especial, pensé que era un tipo con suerte, que estaba fuera de lo normal. Tú no prometiste nada espectacular; fui yo quien pensaba que nunca iba a cambiar. Ahora me doy cuenta de mi fallo, ahora me doy cuenta del error, arruiné mi vida entera en un momento, por ti lo hice todo, por amor. Ahora me doy cuenta de mi fallo, tiré todo por tierra sin pensar, arruiné mi vida entera en un momento, olvidé mi otra vida más normal. Pero ya no quedan fuerzas ni las ganas de tenerlas y no es mía esta apatía pero no veo otra salida y, además, qué más te da…. He perdido tantas cosas que dejé por el camino que aunque vuelvo no consigo encontrarle un sentido, ya jamás lo encontraré…
8. A veces hablamos de ti
Cuéntame si tienes tiempo cómo es aquello y cómo estás, si encontraste todo eso por lo que fuiste y nos dejaste atrás. Ojalá hayas podido, en algún modo, contrarrestar el vacío que decías que te vencía y no aguantabas más. No, qué va, no, no lo voy a entender jamás. No, no, de verdad, no me intentes explicar… Aquí a veces hablamos de ti pero sé que hablan mucho más sin mí. Aquí supongo que ahora nos vemos menos y cuando nos juntamos noto que alguno vigila si estoy callado o miro un punto lejano. No, qué va, no, no lo voy a entender jamás. No, no, de verdad, no me intentes explicar… Aquí a veces hablamos de ti pero sé que hablan mucho más sin mí.
9. Para mí ganaste
Adonde no hayamos ido ya no podremos ir, lo que no nos hayamos dicho quedará sin decir. Aquello que quise regalarte ya no lo podrás tener; lo que nos pensamos tanto no volverá a suceder. Cuando paseábamos de la mano a ti te gustaba mirar aquella casa del centro, ¿recuerdas? Ahora ya no está. Si todo esto va cambiando ¿por qué no va a cambiar lo que antes era definitivo y así volver a empezar? Ya no somos los de antes aunque nos pueda pesar, ya no somos los de antes, aquello quedó atrás. Porque parece que todo tiene su tiempo y su lugar y lo que no hayamos hecho no lo habremos hecho ya. Porque parece que todo tiene su tiempo y su lugar y el día que no estuvimos juntos no se repetirá.
10. No sé lo que le pasa a este corazón
Tú eras a quien yo sin duda más quería, por ti habría dado yo toda mi vida. Si pudieras quedarte unas horas muertas o alguien nos regalara otra vida nueva te llevaría a ver los campos y praderas con blancos nomeolvides cubriendo la tierra. Yo cambiaría la noche, cambiaría el día por dos minutos más en tu compañía, los dos minutos que a mí me dan la vida, que si no puedo verte yo me moriría. No sé lo que le pasa a este corazón pero yo juraría que ahora va peor, peor que cuando te veía cada día, bombeaba tan deprisa que tú te reías…
11. Ha nacido una estrella
Dicen que hay una estrella nueva en el cielo, vive a mil años luz y la llevo dentro. Tu luz siempre se refleja en mi horizonte, aclara los precipicios y mis temores. Pruebo a enviar mensajes codificados y espero una respuesta en no muchos años. Juntos recorreremos el firmamento, juntos nos verán cuando nos apaguemos.
A un metro de mí (Jabalina, 2005)
1. Hay corriente
¿Has notado que hay corriente? Creo que te sentí temblar como tiemblan las
estrellas, más allá. Se deshelará la nieve, otra la recubrirá, ¿pasarás aquí
otro invierno o te irás?
Asomado justo al borde de mi corazón entra vértigo al mirar al fondo de los
dos
2. Hasta el último instante
Estuve esperando el momento y el momento no llegaba y yo seguía esperando cada día. Tal vez el momento me estaba esperando a mí y estábamos los dos, uno al otro, esperándonos. Puede que en el fondo nos hayamos encontrado y en el último momento nos estemos evitando. Y me quedo solo, solo como siempre he estado, nadie hay afuera ni nadie a mi lado. No te quise ver y ya después no te encontré. Vi un resplandor, me acerqué y se apagó. Estuve esperando el momento y el momento no llegaba y yo seguía esperando cada día. No, claro que no, este de aquí ya no soy yo; la sombra que ves es mi corazón.
3. El perro negro
Ahora que hemos alcanzado la mitad de este camino no sabemos si seguir o desandar lo recorrido. Tras cruzar algunos puentes y tomar ciertos desvíos juraría que el paisaje me resulta conocido. Ahora, que no veo razones y las direcciones tienden a cambiar creo que lo tengo y es ahí cuando lo pierdo cuando no se podía escapar. La iniciativa y el impulso primero me dejaron al poco de empezar.
Hace tiempo que no leo nada un poco interesante que despierte mi atención y me ayude a olvidarte. Pierdo el hilo a cada rato o me baila alguna línea, cada página que acabo no sé bien en qué termina. Ahora que no veo razones ¿dónde están las voces que quiero oír? Este es mi desierto, un enorme cepo abierto que la noche se cierra sobre mí, un gran perro negro de ojos amarillentos acechando un movimiento, un desliz. Aún así avanzo -–¿cómo puedo aún seguir?–, avanzo a tientas hacia ti. Un rayo lejano rompe el cielo y después, después vuelve a oscurecer.
4. Esto no es
La sonrisa que me lanzas cada vez que entras en casa y me ves hace diana justo en el punto central y derriba mi centro de gravedad. Las palabras que me van a desarmar
pronto las pronunciarás. Tal vez esto no es lo que en verdad quería hacer pues no parece ser como los planes que tracé. Se ve que esto no es aquello que imaginé; no sé dónde olvidé aquellos planes que tracé.
5. El pequeño salvaje
En su refugio natural era normal, quizás algo callado, se parecía a los demás y a los demás les parecía raro; al parecer, con dos años o tres esto bien puede suceder.
Cuando empezó a razonar, a unir ideas con algún sentido, aquel vacío iba a más y su mirada se volvía un grito. Poco después, con cinco para seis, ya no supieron qué hacer.
Solía esperar, pegado a la pared, las notas que a través de ella iba a oír cada anochecer. Sabía que al final alguien que aún no sabe bien quién es iba a tocar sólo para él.
Él habitaba otro lugar, un tiempo nuevo diferente al resto, una región por explorar, un territorio lleno de misterio
6. Lo mío es actuar
Me preguntan cómo estás, yo les miento sin parar. No sé por qué todos me creen. Viendo cómo el tiempo pasa sin que pase casi nada una vez y otra también. Lo que oculto es la verdad, día a día finjo más. Sólo quiero interpretar lo que no viví jamás, pero al final, muy al final, se verá qué había de cierto, si hay algún tanto por ciento que salvar, aún por salvar. Lo que oculto es la verdad, día a día finjo más. Yo no inventé este mundo donde todo es tan absurdo, pero sé qué es lo que quieren, todo esto me conviene. Y es que lo mío es actuar, a eso no me ganarán.
7. Eres mi contacto
Desde una ventana me hacen señales y después se ocultan tras los cristales, pero si me acerco me ciega el reflejo, ¿quién habrá detrás de tanto misterio? Puede parecerte una tontería: ahora sólo espero esa hora del día. Así mi vida gira en torno al momento en que tú apareces y yo me despierto. Si pides ayuda te has equivocado, aunque no ves rejas, yo vivo encerrado. No me hagas caso y sigue llamando, dime lo que sea pero dime algo. Eres mi contacto con el mundo externo, el punto de enlace, todo lo que tengo.
Un golpe de viento desvela el secreto; era solamente un extraño efecto. No puedo creerlo, tú sigue llamando, dime lo que sea, yo estaré esperando. Sé que estás ahí fuera, justo al otro lado, hazme más señales, las iré estudiando. Eres mi contacto con el mundo externo, el punto de enlace, todo lo que tengo. Sé que estás ahí fuera, justo al otro lado, hazme más señales.
8. A ti y a mí
Hace unos días oí planean volver a emitir, con idéntico presentador, la enésima reposición, ¿te imaginas a ti y a mí concursando para repetir? No puedes seleccionar: el principio va con su final. Sabes que no te diré lo que a veces querías oír; ¿acaso hace falta expresar lo que no es necesario decir? ¿Te imaginas a ti y a mí tan imbéciles para decir: “Queremos vivirlo otra vez sin cambiar nada de cómo fue”? ¿Te imaginas a ti y a mí discutiendo sin causa y sin fin? A la hora de la verdad las mentiras sobresalen más. ¿Te imaginas a ti y a mí en pijama cerrado y batín? ¿Calma y tranquilidad…? ¡Mira que rompo a reír!
9. Me olvidé de todo por un segundo
Cuando me desperté la luz se había ido y casi no podía ver. ¿Cómo puedo saber si esto es real o sólo me lo inventé? ¿Dónde habré estado todo el tiempo que ha pasado, cuando todo ocurría a un metro de mí? Ven un poco cerca que quiero decirte algo y aquí las paredes oyen, hay mil ojos que nos ven, que he visto que hay cámaras de esas de los bancos que te van robando el alma, te vigilan por tu bien.
Hoy me has mirado, los ojos entrecerrados, pero no soplaba viento ni hay arena por aquí… justo en el momento e que algo explotó dentro y saltó en mil pedazos lo que te iba a decir. ¿Dónde habré estado todo el tiempo que ha pasado, cuando todo ocurría a un metro de mí?
10. En pleno vendaval
Hoy, cuando salí, me puse a pasear y me perdí, cuando sentí una mano sobre mí; busqué a alguien y no lo encontré. Sé que puede ser aquel escalofrío que te da después de algún peligro que, al pasar, más tarde reconoces como tal. Aún recuerdo cuando tenía tiempo para hacer aquello que jamás hacía después. Las noches son de plomo, ¿no lo ves? Sé que te reirás cada vez más ¿soy tan pequeño desde donde estás? Un trozo de papel en pleno vendaval.
11. un minuto de incertidumbre
Las líneas de tus manos reflejan el pasado; en cuanto al futuro … eso no está en mi mano. La línea entrecortada nos dice que miremos esto que tenemos, esto que tenemos.
Las casas en la niebla se van desdibujando; las luces en la niebla no iluminan tanto. Es uno de esos sueños que estaban tan claros y al cabo de un minuto se van emborronando.
Si un día te dijera todo lo que he pensado al menos los silencios serían menos largos. La línea entrecortada dice que no olvidemos esto que tenemos, esto que tenemos.
.
…………………………………………………………………………………………………………………………………….
Exposición permanente (Los Enanos Gigantes, 2009)
1. Videoarte
2. Dime de verdad
Dime de verdad si merecerá la pena escribir otro poema o mejor me tumbo en el sillón. Dime de verdad si me cubrirás de honores por traerte algunas flores o dirás Se van a marchitar. Dime de verdad si tumbarnos en la nieve, ver cometas que se mueven, es genial; nos vamos a enfriar.
Dime de verdad si merecerá la pena escribir otro poema o mejor me tumbo en el sillón. Dime de verdad si me cubrirás de honores por traerte algunas flores o dirás Se van a marchitar. Dime de verdad si tumbarnos en la nieve, ver cometas que se mueven, es genial; nos vamos a enfriar.
Dime si es cierto, si es cierto o no, tan solo quiero darte mi corazón.
3. Tu colección
Cuando el disco-bar cerraba y se fue el deejay me invitaste a tu casa a ver amanecer. Me atravesaste el pecho con un alfiler mientras prometías que serías mi mujer, oh. Yo nada sabía acerca de tu afición y ahora formo parte de tu inmensa y cruel colección. No supe apartarme del alcance de tu red y comparto ahora con cientos de incautos toda la pared. Yo nada sabía acerca de tu afición y ahora formo parte de tu inmensa y cruel colección. Me clavaste una estaca en el corazón cuando me acerqué a tu cuello sin mala intención, oh oh. Yo nada sabía acerca de tu afición y ahora formo parte de tu inmensa y cruel colección. No supe apartarme del alcance de tu red y comparto ahora con cientos de incautos toda la pared.
Cuando el disco-bar cerraba y se fue el deejay invitaste a otro a casa a oír a Marvin Gaye.
4. 100 veces No puede ser
Ven, déjalo todo y ven, no preguntes por qué, yo tampoco lo sé. Ven, dice el eco después, y la noche también, no preguntes por qué: déjalo todo y ven. Pero ya aprendí que casi nada es como podría ser. Tú me podrías curar la inquietud y el dolor pero en el fondo sé que eso no puede ser. Y así aprendí que un final feliz no es para mí.
Así aprenderé que casi nada es como podría ser. Así aprenderé que casi nada es como podría ser.
Para aprender escribiré 100 veces No, no puede ser. Así aprenderé que casi nada es como podría ser, así aprenderé que casi nada es como podría ser. Para ejercitarme escribiré 100 veces más, para no olvidarme lo tatuaré en un pie, y así aprendí que un final feliz no es para mí, y así aprendí que un final feliz no se hizo para mí.
5. Aquella noche
Aquella noche fui a tu verte bajo la lluvia y el frío, y me metí en tu casa y es lo mejor que he tenido. Tú, para no hacerme daño, nunca me dijiste nada, pero lo que no decías yo lo leí en tu mirada. A veces puedo con todo, otras me quedo en nada; será que no tengo edad –ya– para este miedo que avanza.
6. No conozco a nadie como ella
Ella es una chica de madera que tiene seco el corazón, antes no conocía la tristeza, pero de eso ya me encargué yo. Un día que nadie recuerda algo brilló entre los dos, se oía música de feria, aunque aquello ya se terminó. Pero no conozco a nadie como ella, deberíais verla hacia la primavera, hace que soportes lo que te rodea, incluso cambias de opinión. Y aunque ahora nada será como era, y no creo que vaya a mejor, aunque te prometan lo que tú más quieras, nadie va a quererte como yo. Porque no conozco a nadie como ella, esto no quiere decir que sea perfecta, cuanto más me acerco ella más se aleja; una sabia decisión. Porque soy el que todo lo quiebra, quien destruye todo alrededor, soy capaz de convertir el alma en piedra; esa es mi profesión.
No conozco a nadie como ella. Demasiado tarde para darse cuenta.
7. La hora del lobo
No mires hacia atrás, quizá nos quede una posibilidad. Si te fijas puedes ver una sombra que va moviéndose a la vez. Nos tendremos que esconder en cuevas y evitar el campo a través. No podremos encender hogueras que nos van a delatar después.
Ven, para y mírame: a tiempo estás aún si prefieres volver. Yo no pienso regresar, elegiré correr.
Ven, para y mírame: a tiempo estás aún si prefieres volver, pero yo no pienso regresar, elegiré correr sabiendo el final.
8. Sin tomar prisioneros
Tú querías que yo te dijera hoy lo que no he dicho antes a nadie, no es justo como comprenderás, ni se hace en una tarde, me lo tengo que preparar, ya estoy yendo a clases que me ayuden a mejorar.
Me encuentro pensando en mi habitación si me citarás un día en tus memorias o tan solo soy un pasajero más, pero de todas formas resistirse es bastante idiota, a la vuelta te lo diré:
Si aún quieres ir al lugar que hay al final de aquello que no sabemos cómo será, yo estaré, cómo no, siempre te esperaré. Si aún quieres ir al lugar que hay al final de aquello que no sabemos cómo será, vamos hoy, vámonos, no quiero esperar un día más.
9. La segunda oportunidad
No me había dado cuenta en el ascensor y giré la llave y entré. Un segundo y cerré la puerta y me fui, pero paré y me volví, así que, en fin, volví a entrar allí. Vi que había estrellas en el techo y me acerqué a mirar por el ventanal. Puse algunos discos que había por ahí y después no supe qué hacer, y cogí algo de beber.
Solamente una vuelta por curiosear y acabé dormido en el sofá, aquí tal vez podría volver a empezar bajo una nueva identidad.
Vi una película que terminaba bien y me acordé de nosotros dos, claro que era de ciencia-ficción. Como los poderes que llegamos a tener, la mentira más grande que inventé, podíamos con todo y con todo acabé, la verdad con la que me quedé.
10. Encuentro casual
Cuando te vi aquel día por primera vez pensé que algo en mí no funcionaba bien, me entró un temblor de la cabeza a los pies y, acto seguido, casi me desmayé. Y entonces noté, claramente la vi, una leve sonrisa que me hizo reír. Pensé que aquella era mi oportunidad, pero no es que sea yo de mucho hablar, palabras que se lleva el viento y, además, algunas cosas no se deben explicar.
Tú viniste hacia mí, yo empecé a fibrilar, y pasaste de largo hacia alguien detrás.
Ahora estoy tan lejos que podría no existir. Poco a poco me alejé y desaparecí.
Tú viniste hacia mí, yo empecé a fibrilar, y pasaste de largo como era normal. Tierra trágame, ¿cómo pude creer…? Y seguí caminando, qué otra cosa iba a hacer.
11. Escena callejera
No podíamos dormir, decidimos ir a deambular, que es lo que mejor se nos da. Nos encontramos a algunos más y anduvimos por ahí, enredando o de bar en bar. Y probamos a robar algún coche y a salir de sitios sin pagar, nada muy original pero no pedimos más. Cambios que se ven, cambios que vendrán, cambios que se dan y no queremos ver llegar. La noche era como las demás, o sea, espectacular, con su gracia natural. Y yo me sentía capaz de todo y de un poco más; eso no podía durar.
Y pensé que íbamos a estar juntos por siempre jamás –la noche es así–, y pensé que no iba a acabar, que aquello era inmortal.
Cambios que se ven, cambios que vendrán, cambios que se dan y no queremos ver llegar.
12. Jonás sabe
Yo no he visto nada, no puedo hablar, lo juro, lo prometo, es la verdad. Será mejor que hable o lo pagará, y no, no pretendo amenazar.
Claro que yo lo vi, quién lo puede dudar, pero antes muerto que cantar, y es que yo estaba allí y la vi actuar, me asustó un poco su frialdad.
¿Qué hacía a esa hora? Tendrá que confesar, sálvese usted y déjela. Estaba en otro sitio, en otro lugar, mi coartada la pueden confirmar.
Ya se ve que jamás nos podrán encerrar, urdimos los dos juntos un gran plan, y aunque yo sé que no soy ningún criminal, si hace falta me ocupo del fiscal.
Después de meditarlo vimos la luz, y es que tres ya son multitud.
Yo no he visto nada, no puedo hablar, lo juro, lo prometo, es la verdad. Estaba en otro sitio, en otro lugar, mi coartada la pueden confirmar.
Yo no he visto nada, no puedo hablar, yo no he visto nada, es la verdad, Yo no he visto nada, no puedo hablar, nadie nos separará.
13. Pluma, lápiz y veneno
¿Por qué si todos dicen que es excepcional voy yo después y más bien creo que es para llorar? ¿Por qué si ven en ello algo tan sensacional estaba yo pensando en escapar?
Si alrededor de algo veo luces brillar y queda subrayado en rojo nadie lo verá. ¿Por qué si el mundo allí se abre y vuelve a deslumbrar pensaba solamente en escapar?
14. Manga por hombro
15. El monte Saint-Michel
Llegó andando de lejos con un puñal en el pecho, se apagaron las voces, se despertaron los perros. Nos acercamos despacio, las manos sucias del suelo, los ojos eran balcones donde se asomaba el miedo.
Alguien nos sacó de allí corriendo y así te conocí ¡o eso creo!
Yo lo supe al primer momento y bajo un árbol tú me diste un beso. (Yo lo supe desde el primer momento y bajo un árbol tú, tú, tú me diste un beso). Quise que aquello no fuera mentira y que se alargara toda la vida. Me gusta el mundo contigo, se te escapó sin pensarlo, y ahora cuando me acuerdo te veo aún a mi lado.




